Durante un tiempo en Caldera hubo personas que quedaron sin trabajo debido a circunstancias que aparecen en la vida; ya existía el folklore en estas áridas tierras de sacar fósiles, en el vox populis, y fue recolectar fósiles desconocidos para Chile como se convirtió en la subsistencia de familias enteras. De apoco se sumó más y más gente y el concepto de ilegalidad los cubrió. Pero algunos visionaron algo más; y así nace la agrupación comunitaria Pro museo quienes por medio y con ayuda de la municipalidad, y tras largas peripecias en las que se incluyen estafas hacia el grupo, logran concretar la visión; el primer museo paleontológico de Chile, naciendo bajo decreto municipal el 21 de septiembre del año 2006.
Actualmente el museo está en una etapa de ampliación y ya ha dado a la comunidad investigadora numerosas publicaciones científicas, rescatando fósiles únicos en Chile y mostrando a la comunidad el invaluable patrimonio paleontológico que poseen.
