La primera pieza del museo fue un catre de madera heredada de la familia de nuestra presidenta, luego vinieron una mesa y un trinche de madera, eso fue a principio de los años sesenta. Por esos años una vecina del sector le regaló una catancura (piedra usada por los Mapuches como arma y signo de fertilidad) luego con más recursos por los años ochenta nuestra presidenta comenzó a comprar y a recibir como obsequio elementos ligados al campo.
También en el año 1982 comienza la recolección de libros que dieron cuerpo a la biblioteca que junto con el Museo prestan un servicio invaluable a la comunidad de Longaví.
