Surgió como un proyecto familiar desarrollado por el matrimonio de Carlos (Chillanejo) Rita Peters (descendiente de alemanes nacida en Brasil). La idea nació de la gran cantidad de objetos recolectados por la pareja durante diversos viajes, así como de donaciones y adquisiciones propias.
En 2019, el recinto fue declarado oficialmente como museo por la Dirección de Archivos y Museos. El Ministerio de Cultura le asignó el número de registro 2323 como centro cultural.
Lo que comenzó como una granja educativa se ha transformado recientemente en la Fundación Granja Museo Doña Rita, buscando voluntarios y donaciones para continuar su labor de difusión cultural y bienestar animal.
