El Museo Histórico de San Felipe fue inaugurado el 3 de agosto de 1959 con el propósito de conservar, investigar y difundir el patrimonio histórico y arqueológico de la ciudad y del Valle de Aconcagua. A lo largo de su trayectoria, el museo ha funcionado en distintos espacios de la ciudad, estableciéndose actualmente en una casa arrendada por la Municipalidad de San Felipe para su funcionamiento.
Desde sus inicios, el museo ha reunido importantes colecciones arqueológicas e históricas, destacando las piezas provenientes de excavaciones realizadas en los sectores de La Troya y Bellavista por el entonces estudiante Lautaro Núñez Atencio, así como los aportes de los arqueólogos Mario Orellana Rodríguez y Bernardo Berdichewski, principalmente vinculados a la cultura Aconcagua, las que constituyen el eje fundacional de su colección.
En el año 2017, el Museo Histórico de San Felipe reabrió sus puertas con un nuevo guion museográfico, orientado a fortalecer el relato patrimonial y su vínculo con el territorio. Desde entonces y hasta la actualidad, el museo ha consolidado su rol como un espacio museal activo, desarrollando acciones de educación patrimonial, mediación cultural y trabajo colaborativo con comunidades, establecimientos educacionales e instituciones locales, posicionándose como un referente en la puesta en valor del patrimonio del Valle de Aconcagua.
